Todos ven lo que pareces, pocos sienten lo que eres...

viernes, 15 de mayo de 2009

Nueva Alejandría

http://protocolo7.blogspot.com/2009/05/nueva-alejandria.html

Hay un tema -uno de tantos- que llevo algún tiempo queriendo discutir públicamente. Se trata del trillado asunto de Internet versus Propiedad Intelectual. Dudo que sea capaz de aportar nada espectacular y, además, no voy a esgrimir cifras ni datos concretos. Simplemente quería reflexionar en voz alta. Nada más.

Me ha gustado mucho este artículo del blog de Aighash y Moreloth (Protocolo7). Es cierto, es un tema que está muy trillado, pero la referencia que hace Moreloth hacia las bibliotecas y la propiedad intelectual me ha parecido uno de los argumentos más acertados al respecto que he leído últimamente. Puede ser un poco largo, pero está muy bien escrito y te hace reflexionar bastante, por lo que, sin duda, merece la pena leerlo. Por ello, a pesar de su introducción humilde, me gustaría felicitar a Moreloth desde aquí por su gran artículo: ¡enhorabuena!

Tras su conclusión final, me gustaría comentar algunas cosas. Esta situación en la que para difundir la cultura, es necesario pagar tasas y cánones me resulta sorprendente. Recurdo la película Inteligencia Artificial (A.I.) en la que se veía en una escena cómo el protagonista, para poder aprender algo sobre el mundo, debía pagar dinero a cambio de acceder a la "biblioteca virtual". Hasta la aparición de Internet, nuestra sociedad siempre ha tenido como una de sus máximas el difundir la cultura para que llegue a todas las personas mediante el sistema de educación, las bibliotecas, los museos, etc. ¡Hemos llegado un punto en que hasta los museos empiezan a ser gratis! Entonces, ¿por qué empeñarse tanto en hacer pagar por tener acceso a la cultura? Pienso que los artistas pueden conseguir otras fuentes de financiación perfectamente viables que la simple venta de discos, DVDs o libros. Que yo sepa, los artistas siempre han podido sobrevivir sin problemas sin tener que vender millones de copias. Si íbamos en una dirección en la que se pretendía que la cultura estuviera accesible a todo el mundo, ¿por qué de repente vamos hacia atrás?